El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que “tal vez” haya alguna oportunidad para que María Corina Machado, la líder opositora venezolana, esté involucrada de “alguna manera” en el futuro de Venezuela, esto después de que el Gobierno estadounidense capturara al derrocado dictador Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
Las declaraciones del mandatario llegaron en la tarde de este martes, 20 de enero, en medio de la rueda de prensa por el primer año cumplido del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Además, es la primera vez que el mandatario estadounidense habla abiertamente de la líder opositora venezolana luego de su reunión privada del pasado jueves, en la que Machado le regaló su medalla del Premio Nobel de Paz.

“Una mujer increíblemente amable también hizo algo increíble, como saben, hace unos días. Estamos hablando con ella y quizá podamos involucrarla de alguna manera. Me encantaría poder hacerlo, María (Corina Machado), quizá podamos hacerlo”, fueron las declaraciones de Donald Trump desde la Casa Blanca.

En ocasiones pasadas, el presidente Donald Trump y todo su gobierno habían mantenido la opinión que dieron después de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, en la que se manifestaba que María Corina Machado no contaba con el “suficiente apoyo ni respeto” dentro del vecino país para poder liderarlo tras la caída del dictador.
Además, hablando de Venezuela, el presidente estadounidense, quien había asegurado que anteriormente Venezuela enviaba a Estados Unidos a sus “narcotraficantes y prisioneros”, parece haber cambiado de opinión tras la captura de Maduro.

“Estaba en contra de Venezuela, pero ahora me encanta Venezuela”, sostuvo Donald Trump desde la Casa Blanca, que además agregó que ha estado “trabajando muy bien” con el nuevo gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro y quien asumió el poder tras la captura del derrocado dictador venezolano, que llevaba en el poder desde 2012.

Aun así, Estados Unidos mantiene una fuerte presión sobre el gobierno de Delcy Rodríguez, la presidenta interina, gracias al decomiso de petroleros con crudo venezolano en el Caribe.

La líder opositora salió de Venezuela para recoger el galardón en Oslo en diciembre, con apoyo estadounidense. Desde entonces ha mostrado su respaldo sin fisuras a Trump, que ordenó el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York, para enfrentar cargos de narcotráfico en un tribunal junto a su esposa Cilia Flores.










