Roy Barreras entró en un juego político arriesgado de cara a las presidenciales de 2026 que tiene al país con los ojos puestos en él y que podría, aunque difícilmente, permitirle cumplir su plan A: llegar a la Casa de Nariño. O, al final, convertirlo en víctima de su propio invento.
Roy empujó contra viento y marea la consulta del Frente por la Vida que, al comienzo, pretendía escoger al candidato único de la izquierda y la centroizquierda, pero terminó desdibujada tras la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de dejar por fuera de la cancha a Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico, quien pica en punta en casi todas las encuestas.

Hoy, a juicio de varios sectores políticos, la consulta de marzo es más conocida como la de Roy.
Sin Cepeda, como principal jugador de la consulta, el Frente por la Vida se enfrió y no luce igual porque la izquierda petrista cerró filas alrededor del candidato del Pacto Histórico, que irá directo a la primera vuelta.

Además, dicho sector le pidió a la Registraduría retirar los logos de las colectividades y trazó un abismo gigante con Roy Barreras, quien, sin despegar en las encuestas, pretende convertirse en un gran jugador en marzo. Al mismo tiempo, medirse frente a frente con Cepeda y quedarse con el respaldo de La U, Cambio Radical, el Partido Liberal y el Conservador, que no tienen candidato propio.
El exembajador ante el Reino Unido no escuchó a la izquierda. Ni siquiera al propio Gustavo Petro, que lo invitó a la reunión en Washington, horas antes de culminar su visita diplomática con el Gobierno de Donald Trump.

“Les están tocando el ego, la soberbia; divídanse porque, como siempre, ustedes se dividen, pues divídanse otra vez, a ver si dejan un pavimento para que Iván Duque entre de nuevo, a través de sus amigos, a la Casa de Nariño”, dijo Petro.
Este viernes, Barreras habló personalmente con el mandatario en la Casa de Nariño. Y tras el encuentro, el presidente, la cabeza principal del Pacto Histórico, lanzó una pulla en su contra. “No voy a votar la consulta, voy a votar por cambiar el Congreso que hace las leyes. En primera vuelta volveré a votar”, escribió el jefe de Estado.

Sin embargo, Barreras lanzó una propuesta desde Pereira que sorprendió a todos los sectores. “Pues le quiero decir a su pregunta, para que no se sorprendan, un presidente de la república como Gustavo Petro podría ser fórmula vicepresidencial”. Barreras quiere medirse el 8 de marzo, pero tiene claro que no todas las peleas se ganan. Si no lo consigue, capitalizaría políticamente sus votos en la recta final de la contienda.
Según sus cálculos, el 9 de marzo, quien gane la consulta del Frente por la Vida, hará un acuerdo con Iván Cepeda y se escogerá al candidato único de la izquierda y la centroizquierda que llegue a la primera vuelta.

Y, en caso de que él sea el ganador de la consulta, y si obtiene menos votos de los alcanzados por Iván Cepeda en la consulta del 26 de octubre de 2025, podría convertirse en su fórmula vicepresidencial. O al contrario.
Gustavo Bolívar, exdirector de Prosperidad Social, lo predijo en SEMANA: “Roy se aprovechará de que el 8 de marzo salen a las urnas millones de colombianos a elegir congresistas para buscar, como sea, tener votos en una jornada en la cual la gente sí sale a votar.

Luego recurrirá a la ‘estrategia desleal’ de decir que obtuvo 2 millones de votos en dicha jornada y de inmediato comparará con lo que obtuvo Iván Cepeda el 26 de octubre de 2025, cuando él hizo una consulta con la exministra Carolina Corcho y sacó 1.286.859 votos”, advirtió.
Barreras no quiere quitarle el arrastre que le genera una candidatura presidencial a las listas del Frente Amplio y del Pacto Histórico a la Cámara y el Senado. Y no pretende que gran parte de los 41 millones de colombianos aptos para votar lleguen a las urnas el 8 de marzo y respalden exclusivamente La Gran Consulta por Colombia, que concentra a la derecha y la centroderecha.
“El Pacto se retira de la consulta y deja el espacio a los demás, y es altamente posible que se pierda el poder. Las elecciones se ganan montándose sobre vacíos”, explicó Adelina Covo, suegra del ministro Armando Benedetti y cercana a Petro.
Además de no contar con el respaldo de Petro, los planes de Roy, aunque resultan tentadores, no tienen un camino jurídico totalmente pavimentado. La Ley 1475 de 2011, en su artículo 7, es clara y apunta a que el resultado de la consulta (del 8 de marzo) “será obligatorio para el partido, movimiento, grupo significativo de ciudadanos o coalición”. Y precisa que, en caso de incumplimiento de los resultados de la consulta, “los partidos, movimientos y/o candidatos deberán reintegrar proporcionalmente los gastos en que hubiere incurrido la organización electoral”.

Si Roy Barreras gana la consulta del Frente por la Vida y se retira, los partidos que lo avalan tendrán que pagar casi 300.000 millones de pesos que le cuesta a la Registraduría la realización de la consulta.
¿De dónde saldrán los millonarios recursos económicos? ¿Están dispuestos a asumir esa deuda? O, ¿Roy Barreras tiene fe de que los resultados de la consulta saldrán a su favor, serán arrolladores y le permitirán avanzar a la primera vuelta y competir con Iván Cepeda? Las respuestas son inciertas.
Barreras sabe que no es el plan A de Gustavo Petro. Esta semana reconoció que la competencia no ha sido fácil y recordó una reunión reciente con el presidente. “Yo le dije: ‘Puedo competir con Iván Cepeda para sumarnos luego, pero no puedo competir con usted y todo el aparato del Estado llenando plazas’”.
Por eso, Barreras buscará competirle, como está ocurriendo con Abelardo de la Espriella y Álvaro Uribe. Por esta y otras razones, la izquierda radical insiste en que Barreras ya tiene un triunfo electoral anticipado: Iván Cepeda fue expulsado de la consulta del Frente por la Vida tras la decisión del CNE y él podrá competir libremente sin mayor amenaza.
Esta semana, cuando el Consejo Nacional Electoral le dio la última estocada a la inscripción de Cepeda en la consulta, el exembajador, en tiempo récord, reconfiguró la coalición. Barreras, según varias voces del petrismo, influyó en el tribunal electoral para lograr que se reviviera la candidatura del exalcalde de Medellín Daniel Quintero, a quien la Registraduría le había cerrado la puerta en dos oportunidades.

Con Quintero en el abanico del Frente por la Vida, la consulta de Barreras recibió una bocanada de oxígeno. Es cercano a Gustavo Petro, es una figura polémica y buscará empujar los respaldos de la consulta. Después, Roy buscó al excanciller Luis Gilberto Murillo, pero tras hacer varios análisis, el exministro rechazó la oferta. Es amigo personal de Barreras, pero no lo convenció. En diciembre de 2025, Murillo se reunió con Iván Cepeda y le dejó claro que buscaba llegar a la primera vuelta. Al fin y al cabo, el exministro de Ambiente recuerda el sinsabor de la Coalición Centro Esperanza, en 2022, donde reinaron las peleas.
SEMANA conoció que Murillo y el exministro Juan Fernando Cristo conversaron sobre la propuesta de Roy Barreras. El segundo la contempló, pero reversó y se bajó del Frente por la Vida. Barreras no ocultó su indignación con ambos. “Eso sí es dividir el progresismo, a la centroizquierda, porque si van a la primera vuelta, competirán inevitablemente con Iván Cepeda y conmigo”, afirmó.
Camilo Romero, exgobernador de Nariño, también declinó a la consulta y aterrizó en la candidatura de Iván Cepeda. “Conmigo no cuenten para dividir el progresismo”, dijo.
Hoy, Barreras solo tiene el respaldo de Daniel Quintero, la abogada Martha Bernal, otra de sus candidatas, y Héctor Elías ‘Tico’ Pineda, un exconstituyente cercano a Petro, con quien pretendió acercarse al jefe de Estado.
El problema para Roy Barreras será conquistar una votación significativa en marzo, sin Iván Cepeda en el tarjetón y sin el apoyo de la izquierda petrista.









