Este domingo, 8 de febrero, la NFL tendrá la gran final de la liga, que se disputará entre New England Patriots y Seattle Seahawks en el Levi’s Stadium, que se ubica en Santa Clara, California.
Estados Unidos atraviesa desde hace varias semanas un invierno marcado por temperaturas extremas, una realidad que ya tuvo impacto en la NFL. El duelo que definió el campeonato de la Conferencia Americana, entre los New England Patriots y los Denver Broncos, se disputó bajo condiciones climáticas adversas y estuvo marcado por intensas nevadas que afectaron el desarrollo del partido.

California es uno de los estados que más ha evidenciado las consecuencias de la llegada del vórtice ártico y esto preocupa a los aficionados que planean disfrutar del megaevento, ya que el estadio no cuenta con mecanismos que permitan proteger al público y los protagonistas ante una posible nevada intensa o una tormenta, al no disponer de un techo retráctil u otra infraestructura similar.
El inicio del partido está programado para las 6:30 p. m. (hora Colombia) y se esperan más de 70.000 aficionados en el escenario de Santa Clara.

Pronósticos del clima
Los meteorólogos esperan un un clima templado en donde el promedio estará durante el día entre 10 y 15 °C. Y, a pesar de que en la mañana del viernes, The Weather Channel anticipaba un 10% de probabilidad de lluvia para el domingo, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que un cambio en el patrón del clima aumentaría las probabilidades de lluvia.
“A medida que la dorsal se descompone y se desplaza hacia el este, la guía del conjunto indica que se formará una vaguada en la zona, lo que conlleva la posibilidad de lluvias, nieve en las montañas, vientos más fuertes y temperaturas más bajas desde el domingo hasta mediados de la próxima semana”, declaró el NWS sobre la temperatura en el Área de la Bahía.

No hay probabilidades alarmantes que puedan retrasar o cancelar el Super Bowl LX, que se espera dure al menos 3 horas. Los partidos de la NFL no se cancelan ni se retrasan por el mal clima, a pesar de que este se convierta en una amenaza latente para la seguridad.
Rayos, tornados, tormentas eléctricas o cortes de temperatura serían los únicos factores que pueden llegar a retrasar el encuentro y, por el momento, no se prevén estos fenómenos para este partido.
Si llega a afectar la visibilidad y por ende la jugabilidad, sí puede verse afectado; los fuertes vientos también pueden ser un factor determinante pero el NWS anticipó vientos inferiores a 10 mph, lo que significaría una “brisa ligera”.


Por ende, hasta el momento, las condiciones climáticas no serían un factor determinante que afecte el desarrollo del juego de esta gran final y el Super Bowl LX no corre riesgo de ser aplazado o retrasado.
