Nación

Las 5 revelaciones más impactantes de la declaración del Viejo sobre el magnicidio de Miguel Uribe Turbay

La confesión del miliciano relacionado con la Segunda Marquetalia revela detalles del crimen, incluyendo pagos, fallas del plan y presiones para ocultar la verdad.

GoogleSiga las noticias que marcan la agenda del país en Discover y manténgase al día

22 de marzo de 2026 a las 5:59 a. m.
Tras ser capturado, alias el Viejo contó quién dio la orden de asesinar a Miguel Uribe Turbay.
Tras ser capturado, alias el Viejo contó quién dio la orden de asesinar a Miguel Uribe Turbay. Foto: API/ Semana

Desde el 7 de junio de 2025, cuando un sicario menor de edad disparó contra el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, el país entero busca conocer la verdad sobre quiénes ordenaron el ataque, pues, aunque ya fueron capturados los autores materiales, aún faltaban los responsables intelectuales.

Este magnicidio no solo retrocedió a Colombia a las peores épocas de violencia política de finales de los años 80 y principios de los 90, sino que puso todos los ojos en el actuar de la justicia, ante la expectativa de conseguir las respuestas deseadas.

Gustavo Petro asegura que el Zarco Aldinever, de la Segunda Marquetalia y quien dio la orden de matar a Miguel Uribe Turbay, “actuaba bajo otras órdenes”

Justamente, la captura de un miliciano y exconvicto se convirtió en la puerta para llegar a la verdad de este lamentable suceso. Se trata de Simeone Pérez Marroquín, alias el Viejo, quien aceptó su participación en el crimen y rindió testimonio ante la Fiscalía. Allí contó que la orden provino de una de las disidencias de las Farc, conocida como la Segunda Marquetalia, comandada por Iván Márquez.

SEMANA conoció la confesión del Viejo, la cual ha tenido reacciones de diferentes sectores y líderes políticos. Estas son cinco de las revelaciones que más han causado conmoción.

1. $1.000 millones por asesinar a un precandidato presidencial

El Viejo aseguró que llegó a este caso tras haber sido recomendado por un amigo que conoció en prisión: Kendry Téllez Álvarez, alias Yako, un desmovilizado de las extintas Farc que luego entró a formar parte de la Segunda Marquetalia. Este lo contactó con el Zarco Aldinever, uno de los mandos más importantes de esa disidencia de las Farc.

Por el crimen, que el Viejo coordinó con el también capturado Elder José Arteaga Hernández, alias el Costeño, se ofrecieron, según su declaración, 1.000 millones de pesos. Además, se dispusieron otros 600 millones de pesos para sobornar a la justicia o, si era el caso, “mocharles la cabeza”, a fin de que no se conociera toda la verdad. Con ese dinero buscaban entorpecer la investigación.

Kendry Téllez Álvarez, alias Yako, de la Segunda Marquetalia, participó en el magnicidio de Miguel Uribe Turbay.
Kendry Téllez Álvarez, alias Yako, de la Segunda Marquetalia, participó en el magnicidio de Miguel Uribe Turbay. Foto: AFP/Suministrada a Semana API

2. Había otro punto en Bogotá para cometer el crimen

Antes de que atentaran contra Miguel Uribe Turbay en el parque El Golfito, en Modelia, en Fontibón, hubo un plan en otro punto de Bogotá, en un barrio de la localidad de Engativá. Según la confesión de el Viejo su amigo Kendry lo citó para decirle que Uribe Turbay se iba a presentar en un barrio que se llama Villa Amalia y que debía ir.

El Viejo, entonces, le dijo al Costeño (también con el alias de Chipi) y a Katherine Andrea Martínez, alias Gabriela —la persona que llevaba el arma—, que fueran al sitio y buscaran en un salón comunal.

Esa vuelta se iba a hacer, pero no hubo nada porque ese día no se presentó el candidato, entonces tocó cancelar la logística y Katherine se llevó el arma para la casa (…) Fue el mismo Chipi el que me lo informó y me dijo: “Hermano, hay mucho visaje por aquí, el senador no llegó, eso quedó en stand-by", aseveró el Viejo.

Iván Cepeda salió en defensa de Gustavo Petro: “Vamos a proteger al presidente”

3. Necesitaban que Miguel Uribe Turbay muriera para recibir el pago

Luego de que, en efecto, el sicario menor de edad le disparó a Miguel Uribe Turbay en el parque del barrio Modelia, “la vuelta en realidad no fue”, porque el joven senador continuaba con vida en ese momento (murió dos meses después) y el Viejo sostuvo que así no le iban a pagar el dinero.

“Me encontré con Kendry en Candelaria La Nueva (Ciudad Bolívar) en una panadería y me dijo como bravo: ‘Hermano, eso quedó mal, la intención fue buena porque sí le pegaron, pero usted sabe que eso tiene que haber quedado hecho; esperemos a que se muera el senador porque plata no dan hasta que el man no se muera’ (…) Me dio como 500.000 pesos para los gastos personales y vi que pasaron el video por televisión. Ahí empieza el brinco para todos”, recuerda el Viejo.

Juan Carlos Pinzón dijo que el magnicidio de Miguel Uribe Turbay “no puede quedar en la impunidad” y planteó varios interrogantes

4. Lo hizo para ascender en la guerrilla

Simeone Pérez Marroquín reconoció que fue parte de las Farc, aunque nunca usó camuflado. Sin embargo, era miliciano cuando estaba en Bogotá. “Llegaban vueltas de guerrilla y yo las hacía, pero nunca estuve en las filas. Yo era un miliciano urbano”, precisa.

Comenta además que el tiempo que estuvo en la cárcel, cuando conoció a Kendry Téllez Álvarez, fue consecuencia de un homicidio que cometió por un problema de familia que no tuvo nada que ver con la guerrilla; sin embargo, cuando quedó libre, retomó el contacto con los alzados en armas. En ese momento, Kendry estaba en el Frente Séptimo de las Farc.

En la extensa y explosiva declaración, el Viejo contó que en buena medida accedió a cometer el crimen porque eso le garantizaría un ascenso de categoría en las disidencias de las Farc.

La Segunda Marquetalia es una guerrilla que comanda Iván Márquez.
La Segunda Marquetalia es una guerrilla que comanda Iván Márquez. Foto: AFP

5. Presencia urbana de las disidencias de las Farc

Aprovechando el conocimiento de el Viejo sobre el accionar de las disidencias, los investigadores de la Fiscalía aprovecharon para preguntarle sobre la operación del grupo armado ilegal en Bogotá. El acusado reconoció que esa estructura criminal hace presencia en la capital del país. “Muchas veces se utiliza a otras organizaciones, principalmente de delincuencia común, para poderse mimetizar dentro de la ciudad. Esto, porque la guerrilla en sí perdió la ideología; ya no se pelea por una causa, la causa es prácticamente el dinero”, dijo.