entrevista

Claudia Blum reconoció que no le gustó que embajador cubano hablara mal del comisionado Ceballos

La canciller Claudia Blum cuenta detalles de la reunión con el embajador cubano sobre la advertencia de un atentado del ELN en Bogotá. Habla de los campamentos de las disidencias en Venezuela, de la expulsión de los diplomáticos rusos y de la llamada pendiente entre los presidentes Duque y Biden.


Vicky Dávila: ¿Qué impresión le quedó de la reunión ayer con el embajador cubano?

Claudia Blum: Tuvimos una reunión muy franca en la que pedimos más información sobre la alerta que ellos nos habían transmitido de un posible ataque del ELN. Asistimos con el ministro de Defensa, Diego Molano; el consejero Rafael Guarín y el comisionado Miguel Ceballos. Insistimos en la extradición de miembros del ELN como alias Gabino y alias Pablo Beltrán. Lamentablemente no hubo mayor información sobre la amenaza terrorista, ni tampoco una respuesta sobre esas extradiciones.

V.D.: ¿Qué tipo de preguntas le hizo usted al embajador cubano sobre este supuesto ataque terrorista?

C.B.: Fueron varias preguntas. Por ejemplo, si sabían el lugar del atentado, qué tipo de atentado era, si tenían unas posibles fechas, quiénes les habían dado la información. Este tipo de preguntas sobre tiempo, modo y lugar de los hechos.

V.D.: Mientras ustedes preguntaban, ¿cuál era la actitud del embajador?

C.B.: Él escuchaba. Reiteró su posición de que no tenían más información. Eso lo repitió varias veces. Y reiteró que Cuba es un país comprometido con la paz de Colombia.

V.D.: ¿Les contó algo de cuál fue la fuente del Gobierno cubano?

C.B.: Él dijo que el memo que nos dejó en Cancillería era todo lo que Cuba podía informar. De ahí no se quiso salir. Le anunciamos que vamos a solicitar por escrito esa información a la Cancillería cubana porque es muy delicada. Es un caso de seguridad nacional y atenta contra toda la población colombiana.

V.D.: ¿Qué impresión le queda de que no hubieran logrado más datos?

C.B.: Nos quedó una gran decepción. Todos los países deben colaborar en la lucha contra el terrorismo. Cuba ha afirmado reiteradamente su voluntad de ayudar a que Colombia viva en paz y esta situación es una oportunidad para que demuestren con hechos ese compromiso y nos entreguen información concreta.

V.D.: ¿El hecho de que Cuba no revele nada no los empieza a poner en una situación incómoda, como si estuvieran encubriendo?

C.B.: Eso es cierto, la información es crucial. Por eso reiteramos que la necesitamos. No podemos hacer esa afirmación sobre Cuba. En la diplomacia uno no los puede obligar. Prima el principio de la cooperación y de la buena fe.

V.D.: ¿Dónde obtuvo la información el embajador?

C.B.: Se lo preguntamos. No tenemos conocimiento de su fuente y no estamos de acuerdo con que ellos consideren que la cúpula del ELN en La Habana es una delegación de paz, como dijeron en el memorando. Son individuos solicitados por nuestros jueces por delitos muy graves.

V.D.: El frente que supuestamente estaba metido en el atentado desmintió al embajador. Pero la cúpula del ELN también aseguró que a él lo habían asaltado en su buena fe. ¿Usted cree que lo asaltaron en su buena fe?

C.B.: Cuba ha dicho que transmitió esa información porque después de conocerla consideró que era delicada. No nos dijeron nunca que hubieran sido asaltados en su buena fe.

V.D.: Después del atentado a las Torres Gemelas, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió la resolución 1373 contra el terrorismo. ¿Cuba estaría incumpliéndola?

C.B.: Eso es exacto. Este tema lo tocamos. La resolución prevé que los Estados compartan información que pueda prevenir atentados terroristas. Esperamos que todos los países con este marco vinculante del Consejo de Seguridad cumplan.

V.D.: ¿Han pensado ir hasta la ONU? ¿Poner una queja formal?

C.B.: En este momento estamos tratando el tema en el nivel bilateral.

V.D.: En la reunión hubo un momento tenso. El embajador leyó su documento y dijo que el comisionado de Paz, Miguel Ceballos, ha sido “hostil” y ha sido un “obstáculo”. ¿Qué fue lo que pasó?

C.B.: Obviamente no nos gustó para nada que hiciera una referencia tan personal al comisionado Ceballos. Creo que esos pronunciamientos que hizo el embajador estaban por fuera del marco de la reunión. Nosotros estábamos tratando un tema general de altísima importancia y no asuntos específicos. Ahí el embajador no fue muy diplomático.

V.D.: Muy grosero llamarlo así… ¿Usted pidió respeto por el comisionado?

C.B.: No me voy a referir en esos términos. Realmente no era el momento de hacer esos comentarios.

V.D.: La oposición piensa que Colombia se chifló porque no debería estar pidiendo la extradición de la cúpula del ELN, sino cumpliendo los protocolos.

C.B.: Esos protocolos debían aplicarse si había ruptura y no la hubo. Hubo un acto terrorista del ELN. Ningún protocolo puede proteger a quienes reconocieron un atentado tan grave como el de la Escuela de Cadetes en el que murieron 22 jóvenes.

V.D.: ¿Quién financia a la cúpula del ELN en Cuba?

C.B.: Yo no tengo esa información. No podría contestarle.

V.D.: ¿No le llama la atención?

C.B.: Sí, claro, me llama la atención.

V.D.: ¿Cuba quiere hacer puntos con Biden para que los saque de la lista de países que apoyan el terrorismo?

C.B.: No podría conocer la motivación de Cuba, si eso tiene que ver con ese hecho. En cuanto a la lista de Estados Unidos, se trata de una decisión autónoma y soberana de este país. Y a mí no me corresponde pronunciarme sobre asuntos internos de los demás Estados.

V.D.: El expresidente Santos le ha hecho ese pedido al presidente Biden. ¿El Gobierno está dispuesto a pedir lo mismo?

C.B.: La decisión de Estados Unidos es autónoma y nosotros no podemos ni intervenir, ni opinar en esos asuntos internos.

V.D.: ¿Colombia no va a mover un dedo en este sentido?

C.B.: No vamos a hacerlo.

V.D.: Hace unas tres semanas publicamos un dosier muy comprometedor que señalaba que hay un plan de injerencia de Cuba en territorio colombiano. ¿Qué conoce usted al respecto?

C.B.: Conocimos su investigación periodística. De nuestra parte solo podría decir que los diplomáticos de cualquier país deben cumplir a cabalidad las funciones previstas en los marcos internacionales.

V.D.: ¿De lo contrario serán expulsados, como dijo el presidente?

C.B.: Así actúan todos los Estados. Si se extralimitan y se salen de las funciones de la Convención de Viena, tienen que irse.

V.D.: Cambiando de tema. ¿Fue difícil expulsar a los dos diplomáticos rusos?

C.B.: Fue una situación difícil, pero lo hicimos conforme a los acuerdos internacionales.

V.D.: ¿Cómo le dijo al embajador que tenían solo 24 horas para irse?

C.B.: Fue una reunión diplomática. Nosotros informamos la decisión del Estado colombiano. Con la Federación Rusa tenemos una relación de amistad diplomática de 85 años. Pero frente a los asuntos que usted menciona, Colombia siempre espera que los diplomáticos acreditados cumplan las funciones para las que han sido designados.

V.D.: ¿Usted le dijo al embajador ruso que esos muchachos se estaban portando mal? ¿Que eran espías?

C.B.: No. Conforme a la Convención de Viena los países no tienen que dar explicaciones sobre las razones de las salidas de los funcionarios extranjeros. No transmitimos una justificación distinta. Usted sabe también que ellos expulsaron a dos diplomáticos colombianos, después de nuestra decisión.

V.D.: ¿Pero sí se estaban portando mal?

C.B.: Pues digan ustedes mejor, claro que sí.

V.D.: La salida de los funcionarios colombianos fue una consecuencia. No hay dudas sobre ellos.

C.B.: Absolutamente nada. Son medidas recíprocas. Fue una retaliación.

V.D.: ¿Qué se puede hacer con Maduro y con los campamentos de las disidencias de las Farc y el ELN?

C.B.: Esa ha sido la conducta recurrente del régimen criminal de Maduro. Niega que cobije a grupos ilegales y se escuda en esas salidas para evadir su responsabilidad en la destrucción de la democracia y la economía de ese país. Colombia tiene claro que en Venezuela hay grupos ilegales que generan riesgos para todo el hemisferio.

V.D.: ¿Duda de que Iván Márquez esté allá?

C.B.: No tenemos duda; ellos están allá.

V.D.: Hablemos de Ecuador. SEMANA reveló unos contenidos muy comprometedores de los computadores de alias Uriel en los que supuestamente hubo aportes a la campaña de Andrés Arauz. ¿Ha recibido alguna petición sobre esa información de este Gobierno?

C.B.: No hemos tenido contacto con la Cancillería de Ecuador sobre este tema.

V.D.: ¿Para Colombia es preocupante?

C.B.: Sí. Todos los hechos que afecten la seguridad de Colombia y de la frontera son de muchísimo interés nacional. Pero le aclaro que la cooperación judicial es directa entre las autoridades. La Cancillería solo actúa si se lo solicitan.

V.D.: ¿Cuándo se va a dar la llamada entre el presidente Duque y el presidente Biden?

C.B.: Yo tuve una primera llamada con el secretario de Estado, Antony Blinken. Fue muy importante. Los presidentes hablarán muy pronto.

V.D.: ¿Ya casi?

C.B.: Sí. Ya casi.

V.D.: ¿Qué les responde a los que la critican?

C.B.: Soy una persona muy consagrada. Me gusta buscar resultados. Tengo una larga carrera. Las observaciones son bien recibidas y las críticas de mala leche de verdad que no me distraen. Me resbalan.