Santa Marta, Medellín, Cali y Barranquilla han sido las ciudades epicentro de las más recientes operaciones de alto impacto de la fuerza pública por orden del presidente Abelardo De La Espriella, quien está empeñado en recuperar la seguridad y desarticular a las mafias.

En estas ciudades se han dado importantes golpes contra el ELN, las disidencias de las Farc, el Clan del Golfo y Los Pachenca. Las principales organizaciones generadoras de la violencia en el país, que tuvieron licencia de facto para delinquir bajo el amparo de la paz total, pero ahora están siendo perseguidas con toda la fuerza del Estado.

Sin embargo, el homicidio sigue siendo el lunar en algunas de las capitales. SEMANA conoció las cifras de homicidios entre el 7 de agosto y el 30 de septiembre del 2025 y 2026, dejando ver que es en estos crímenes donde las autoridades tienen que ajustar tuercas.

Para el caso de Santa Marta, entre otros delitos que afectan al ciudadano, la extorsión cayó 65 por ciento, al pasar de 17 casos en 2025 a seis en 2026. En contraste, los homicidios aumentaron levemente: se registraron 22 casos en 2025 y 23 en 2026.

El hurto a personas es otro frente por mejorar en la capital del Magdalena. Entre 2025 y 2026, los casos aumentaron 22 por ciento, de 315 a 384. En materia de secuestros, no se registraron hechos en ninguno de los dos años.

En Barranquilla, el hurto a personas tuvo una caída del 21 por ciento, al pasar de 1.769 en 2025 a 1.399 en la actualidad. Las extorsiones, por el contrario, tuvieron un incremento del 9 por ciento, al pasar en 2025 de 78 casos a 85 en 2026. El secuestro en los dos periodos analizados se mantuvo en ceros en la capital del Atlántico.

Medellín fue la ciudad en la que la mano dura contra la criminalidad tuvo un impacto positivo mayor con la llegada del presidente Abelardo De La Espriella. En la capital antioqueña, el homicidio cayó 45 por ciento al pasar de 44 casos en 2025 a 24 en 2026.

Los secuestros desaparecieron: bajaron de cinco casos en 2025 a ninguno en 2026. Las extorsiones también disminuyeron 36 por ciento, con 70 casos en 2026 frente a 109 un año antes.

Según las cifras de criminalidad, Cali también tuvo aspectos positivos en reducción de delitos, siendo el lunar el homicidio que se sostuvo. En 2025 se registraron 162 asesinatos frente a 163 en 2026. No se presentaron secuestros en ninguno de los dos años.

Todos los demás delitos que afectan a la ciudadanía están a la baja: las extorsiones cayeron 11 por ciento, de 53 casos en 2025 a 47 en 2026. Los hurtos a personas se redujeron 17 por ciento, con 2.089 casos frente a 2.524 un año antes, entre el 7 de agosto y el 30 de septiembre.

Frentes de seguridad
Y es que, desde el mismo 7 de agosto, cuando tomó posesión como presidente, Abelardo De La Espriella anunció frentes de seguridad urbanos en las principales ciudades afectadas por homicidios, secuestros, hurtos y extorsiones. En la lista entraron Medellín, Cali, Santa Marta y Barranquilla, entre otras.

En Cali, en donde el presidente Abelardo De La Espriella estuvo patrullando las calles junto a las autoridades y donde se hizo viral un video en el que entra a la casa de un presunto delincuente a quien al momento de la captura le dijo: “Bienvenido a la patria milagro”, se desplegó la operación Iron.

A través de la Policía, el Ejército y la Fiscalía se han ejecutado en las últimas semanas más de 114 capturas en las zonas del centro, oriente y otras regiones deprimidas de Cali, donde fueron desarticuladas siete estructuras. Además, se tienen identificadas otras 30 que están generando inseguridad ciudadana.

Una de las acciones más recientes contra delitos como el secuestro y la extorsión fue la operación Perla, que dejó 140 capturados señalados de cometer estos delitos. Además, fueron incautados 1.195 elementos, entre motos, celulares, armas de fuego y dinero.

Otros de los frentes a los que les han apuntado las autoridades para mejorar la seguridad ciudadana han sido los delitos informáticos, que afectan al transeúnte del común con el robo de su información privada de bancos.
Estos casos disminuyeron 8,4 por ciento entre el 7 de agosto y el 30 de septiembre de 2025 y el mismo periodo de 2026, al bajar de 11.738 a 9.859.

Operaciones de alto impacto
En medio de las acciones para mejorar la seguridad ciudadana, la fuerza pública ha planeado operaciones de alto impacto contra los grupos criminales, que han contado con el apoyo de autoridades de otros países como Estados Unidos, a través del Comando Sur, el FBI y la DEA.

Así quedó en evidencia con la captura de Norbey Goez Sepúlveda, conocido como el Paisa o Ñato. Con drones de visión térmica, las Fuerzas Militares y la Policía, con el apoyo de la DEA, lograron la ubicación de este sujeto requerido por las autoridades de Estados Unidos debido a delitos relacionados con el tráfico de cocaína.


Otro de los frentes en los que las autoridades han optado por generar golpes de impacto contra el crimen organizado es el de las extradiciones. La más significativa del gobierno de De La Espriella en 2026 hasta el momento ha sido la de Giovany Andrés Rojas, alias Araña, jefe de los Comandos de Frontera, quien estaba protegido por la paz total del Gobierno Petro y tenía suspendido el pedido de los Estados Unidos.

Pero también se registró la extradición de Alberto Carlos Mejía Hernández, cabecilla del Tren de Aragua y uno de los hombres más buscados en Chile, quien se escondía en Colombia. Fue extraditado al país austral por el homicidio de un empresario.
Ataque a Los Pachenca
Sin duda alguna, las acciones más sonadas recientemente contra los grupos criminales han sido los contundentes golpes contra Los Pachenca.

La muerte de alias Bendito Menor y alias Cholo, dos de sus altos cabecillas, y la captura de la esposa e hija de alias Pinocho, máximo cabecilla y uno de los hombres más buscados del Caribe, muestran la efectividad de la fuerza pública con su inteligencia.

El Gobierno de De La Espriella tiene en la mira a los denominados objetivos de alto valor, espacio reservado para los altos mandos criminales como alias Calarcá, alias Iván Mordisco, de las disidencias de las Farc; alias Silvana Guerrero, del ELN, y alias Iván Márquez, de la Segunda Marquetalia, quien recientemente sufrió un duro golpe con la muerte de su lugarteniente alias Robinson, quien estaría implicado en el magnicidio de Miguel Uribe Turbay.

El director de la Policía, general Alejandro Barrera, también resaltó otros resultados de los primeros 50 días del gobierno de De la Espriella. Según el alto mando, las masacres disminuyeron 58 por ciento en ese periodo.


Sobre los casos de sicariato, explicó que la reducción ha llegado al 22 por ciento en el país. “De 6.898 personas que fueron asesinadas el año pasado, este año el reporte es de 5.336”, señaló el alto mando de la Policía.
El presidente Abelardo De la Espriella ha señalado que, como parte de la estrategia para mejorar la seguridad, el Gobierno decidió trasladar a otras cárceles a cabecillas señalados de ordenar desde prisión secuestros, extorsiones y homicidios. También anunció que se acelerarán las extradiciones de presuntos criminales, que desde el 7 de agosto ya superan las 100.
